Semillas para microgreens
Usa semillas etiquetadas para microgreens o germinados (sin tratamiento químico). Rábano, brócoli, girasol y chícharo/guisante son ideales para principiantes.
Cultivar microgreens (microvegetales o microverdes) en casa es de las formas más rápidas y baratas de tener verdura fresca: no necesitas jardín ni experiencia. Con una charola, semillas, sustrato, agua y un poco de luz tendrás tu primera cosecha en una o dos semanas. Aquí va todo, desde los materiales hasta la conservación en el refrigerador.
Una lista corta y económica. Casi todo lo tienes en casa o se consigue en cualquier vivero o tienda de cultivo.
Usa semillas etiquetadas para microgreens o germinados (sin tratamiento químico). Rábano, brócoli, girasol y chícharo/guisante son ideales para principiantes.
Lo más práctico son dos charolas: una con orificios (para sembrar) y otra sin orificios debajo (para regar por abajo). Sirve cualquier recipiente plano poco profundo.
Tierra para macetas, fibra de coco o un tapete de fieltro. Cualquiera funciona; más abajo comparamos cultivar con tierra vs sin tierra.
Un rociador para humedecer sin encharcar durante la germinación, y agua limpia a temperatura ambiente para el riego diario.
Luz natural indirecta junto a una ventana o una lámpara LED. No hace falta sol directo; de hecho conviene evitarlo para que no se recalienten.
Tijeras limpias para cosechar y una báscula de cocina si quieres pesar tus porciones. Lo demás lo pone la naturaleza en pocos días.
Ocho pasos sencillos. Síguelos en orden y tendrás una charola tupida lista para cortar.
Llena la charola con 2 a 3 cm de sustrato y nivélalo con la mano o una tablita. Humedécelo de forma pareja: debe quedar como una esponja exprimida, húmedo pero sin charcos. Si usas tapete de fieltro, colócalo sobre la charola y satúralo de agua.
Esparce las semillas muy juntas para cubrir toda la superficie, sin que se encimen unas sobre otras. La siembra densa es lo que da esa cama tupida tan característica. Las semillas grandes (girasol, chícharo/guisante) conviene remojarlas de 6 a 12 horas antes.
Atomiza las semillas y tapa la charola con otra charola invertida o un paño oscuro. Esta fase de oscuridad de 2 a 4 días imita el estar bajo tierra: mantiene la humedad y hace que germinen parejo y con tallos firmes que buscan la luz.
Cuando los brotes empiecen a levantar la tapa, destápalos. Estarán amarillentos: es normal. Coloca la charola con luz natural indirecta o bajo un LED de 12 a 16 horas diarias. En pocas horas reverdecen al producir clorofila.
A partir de aquí, riega vertiendo agua en la charola inferior (sin orificios) para que el sustrato la absorba desde abajo. Así mantienes las hojas secas, evitas hongos y no aplastas las plántulas. Retira el agua sobrante que no se absorba.
Asegura buena ventilación y no te excedas con el agua. Si ves una pelusa blanca, distingue entre moho (huele mal, se extiende como telaraña) y los pelos radiculares (finos, alrededor de la raíz, normales). Ante moho real, mejora el aire, reduce riego y siembra menos denso la próxima vez.
Cuando midan entre 5 y 10 cm y muestren sus primeras hojas (cotiledones), están listos. Toma un mechón y corta con tijeras limpias justo por encima del sustrato. Cosecha solo lo que vayas a comer; el resto aguanta mejor en la charola.
Enjuaga con agua fría, escúrrelos bien y sécalos con suavidad (una centrifugadora de ensaladas ayuda). Guárdalos en un recipiente con una toalla de papel dentro del refri; así duran hasta una semana. Cómelos crudos para aprovechar al máximo sus nutrientes.
Las dos opciones funcionan. La diferencia está en la limpieza, el costo y qué tan repetible quieres que sea.
A favor: retiene bien la humedad, aporta algunos nutrientes y perdona errores de riego. Ideal para semillas grandes como girasol o chícharo/guisante.
En contra: ensucia más, puede traer hongos y el sustrato usado no se reutiliza tal cual (mejor compostarlo).
A favor: más limpio, sin tierra en la cocina, cosecha sin residuos en las hojas y algunos tapetes se lavan y se reutilizan. Perfecto para semillas pequeñas (brócoli, rábano, arúgula/rúcula).
En contra: el fieltro no aporta nutrientes y se seca más rápido, así que exige riego más constante.
Para hidroponía busca tapetes de fibra natural como cáñamo, yute o fieltro de bambú, cortados a la medida de tu charola. Evita esponjas sintéticas perfumadas. Sea cual sea el método, la luz, el riego por debajo y la ventilación son los que deciden el resultado.
Luz. Tras la fase de oscuridad, los microgreens piden de 12 a 16 horas de luz al día. La natural indirecta de una ventana orientada al sur o al este suele bastar. Si tus plántulas se estiran mucho y quedan pálidas y endebles, les falta luz: acércalas a la ventana o usa un LED a 15–20 cm de las hojas.
Evita el sol directo de mediodía: recalienta la charola, evapora el agua y quema las hojas tiernas.
Agua. Durante la germinación, atomiza una o dos veces al día para mantener las semillas húmedas. Ya con hojas, cambia al riego por debajo una vez al día, dejando que el sustrato beba lo que necesite y retirando el sobrante.
La regla de oro: húmedo, nunca encharcado. El exceso de agua es la causa número uno de moho y de plántulas que se pudren en la base.
Tiempos aproximados de siembra a cosecha. Varían con la temperatura, la luz y la variedad.
| Variedad | Días a cosecha | Notas |
|---|---|---|
| Rábano | 5–7 días | El más rápido y fácil; sabor picante. Ideal para empezar. |
| Brócoli | 8–12 días | Suave; semilla pequeña, perfecta para tapete de fieltro. |
| Girasol | 8–12 días | Crujiente y a nuez; remoja la semilla antes de sembrar. |
| Chícharo (guisante) | 10–14 días | Dulce y con cuerpo; a veces da un segundo corte pequeño. |
Consulta el detalle de cada cultivo en variedades.
Demasiadas semillas amontonadas retienen humedad, no ventilan y se enmohecen. Siembra denso pero en una sola capa, sin montañitas.
Encharcar pudre las raíces y dispara el moho. Riega por debajo, retira el sobrante y mejora la ventilación del cuarto.
Si quedan altos, blanquecinos y se doblan, les falta luz. Acércalos a la ventana o baja el LED hacia las hojas.
Pasado el punto de los cotiledones, aparecen las hojas verdaderas, el sabor se vuelve amargo y la textura fibrosa. Corta a tiempo.
En general no. La mayoría de los microgreens se cosechan cortando el tallo por encima del sustrato, justo en la etapa de cotiledones, y la plántula ya no rebrota porque cortaste el punto de crecimiento. Por eso se siembran tan densos: para obtener todo de una sola pasada.
La excepción más conocida es el chícharo (guisante), que a veces da un segundo corte pequeño si lo cosechas dejando un par de hojas bajas. Aun así, ese rebrote suele ser más débil y menos abundante; para producción constante, lo práctico es sembrar charolas escalonadas cada pocos días.
Ver variedades para sembrarNo. Crecen muy bien con luz natural indirecta junto a una ventana o con una lámpara LED. El sol directo y fuerte recalienta la charola, reseca el sustrato y puede quemar las hojas tiernas.
Por exceso de humedad, poca ventilación o siembra demasiado densa. Riega por debajo, no encharques y deja circular el aire. Recuerda distinguir el moho (huele mal y se extiende como telaraña) de los pelos radiculares blancos, que son normales y aparecen pegados a la raíz.
La tierra o fibra de coco usada queda llena de raíces y mejor se composta que se reutiliza directamente. Los tapetes de fieltro, en cambio, sí se pueden enjuagar y volver a usar varias veces.
Normalmente una vez al día basta para mantener el sustrato húmedo, nunca encharcado. En clima cálido o muy seco quizá necesites dos riegos; revisa con el dedo antes de añadir agua.
Ya sabes cómo cultivarlos. Ahora decide qué sembrar primero y descubre por qué los microgreens son tan nutritivos.